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Perspectives
pic GEAB 119 Petroyuan y Arabia Saoudita : de la tentación del « QE militar » estadounidense al nacimiento del Medio Oriente 3.0

Finales de 2017 – principios de 2018: todos los grandes bancos centrales occidentales abandonan las políticas monetarias no convencionales, las famosas expansiones cuantitativas que han proporcionado liquidez a los bancos en plena crisis de confianza mutua de la poscrisis de los créditos de alto riesgo.

QE fiscales en los países ricos

El Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra (BoE) y el de Japón (BoJ) se aproximan a una ralentización de la adquisición de obligaciones. En Europa, Draghi no ha parado de repetirlo[1], el banco central no puede hacerlo todo y, por lo tanto, será necesario aplicar reformas estructurales a la moneda única. De ahí que se hable de una “QE fiscal”[2] (que fundamentalmente permitiría financiar las infraestructuras mediante un endurecimiento de las políticas fiscales a nivel europeo) que estaría al servicio de la economía real y sería el refuerzo lógico del plan Juncker[3].

La política anunciada por el BoJ consiste grosso modo en la misma estrategia, excepto porque esta no necesita consolidar una gobernanza para su moneda como condición previa. La reciente victoria electoral de Shizo Abe establece a priori las condiciones necesarias y suficientes para iniciar la transición de disminución del ritmo de las adquisiciones y de su deuda (200% del PIB)[4].

QE militares en el resto

En cuanto al BoE, aún no ha anunciado el fin del endurecimiento de su política monetaria, pero con los problemas de inflación que confronta actualmente (3% a pesar de una subida de los tipos) no debería tardar en verse obligado a hacerlo[5]. Es probable que el Reino Unido, que ha experimentado importantes problemas de endeudamiento[6], no contemple una política fiscal como opción. Así pues, ¿podrían iniciar también ellos una convincente QE militar? ¿o finalmente será Europa el único salvavidas disponible?

En EE.UU., las cosas son algo diferentes. La Fed puso fin a su QE hace ya 3 años y, desde entonces, se limita a cuidar de sus inventarios, reinvirtiendo sistemáticamente obligaciones próximas al vencimiento en obligaciones nuevas[7]. No obstante, en el mes de octubre, la Fed comenzó a disminuir el inventario de obligaciones que había adquirido para sostener su economía.  Esta disminución, básicamente, se lleva a cabo: 1/ “anulando” los asientos monetarios creados en cuentas bancarias (por la parte de la pura creación monetaria); 2 / encontrar verdaderos clientes para la emisión o renovación de bonos del Tesoro, ya que la Fed ya no desempeña este papel. Problema: en un mundo ya multipolar y ultracompetitivo, ¿cómo se puede crear un fuerte diferencial positivo de atractivo de la economía estadounidense?

Los bonos del Tesoro podrían venderse a los propios ciudadanos estadounidenses. Pero para eso, ¿tendrían que tener ahorros? No siempre es el caso. Al contrario, actualmente se está observando un nuevo aumento de la deuda de las familias y de los impagos[8]. Esta situación nos dice dos cosas. Lo primero, ... Leer